| Sucedió lo que se temía. La Asamblea General Extraordinaria que
se celebró en las oficinas de la Unión Argentina de Rugby, y que
duró hasta la madrugada del martes, fue negativa, muy negativa.
Y obvio, el mayor perjudicado es el rugby argentino.
¿Qué sucedió? La Unión de Rugby
de Buenos Aires y sus pares del Interior no se pusieron de acuerdo y, por ende,
no se aprobó la reforma del estatuto, algo que solicitaba la Internacional
Rugby Board para comenzar con la inserción de la Argentina en la elite
del rugby mundial y enviar el famoso dinero (2.700.000 libras ó 5,5 millones
de dólares) que le corresponde por ser integrante del Tier One (los diez
mejores países del mundo), cuestión que es vital para el desarrollo de seleccionados profesionales.
Sí, seguramente los popes del Board podrán el
grito en el cielo cuando se desayunen con lo que sucedió en nuestro país.
Bah, ¿les importará realmente o será la excusa perfecta
para continuar dejando de lado a nuestro Pumas? Sea una o la otra, el tema central
es que nen la UAR no hubo apretón de manos y eso pronostica un futuro
con nubarrones negros para el rugby argentino.
¿Cuál es el gran problema que no deja que nuestro
deporte ovalado continúe creciendo? Le cuento. El Interior cree que el
régimen de asignación de votos vigente es sumamente injusto y,
en consecuencia, promueve un cambiazo que le quitaría un poco de peso
a Buenos Aires.
Hoy en día, la Unión de Rugby de Buenos Aires,
presidida por Néstor “Lalo” Galán, cuenta con el 47
por ciento de los votos y posee el poder de veto, pero el Interior desea que ese porcentaje se reduzca
a un 23.
Ni bien concluyo la Asamblea, Rugby
Fun logró conversar con
Carlos Righi, secretario de la URBA, quien explicó qué fue lo
que sucedió dentro la UAR. “Hubieron tres mociones, de
las cuales la más lógica sonaba a dar por aprobados los 50 artículos
del estatuto, de los cuales había un consenso unánime. La URBA,
siendo conciente de que había tres artículos en los que no había
acuerdo, planteó la idea de aprobar los otros 50 en los que sí
se estaba de acuerdo para liberar un poco el camino para la inserción
de la Argentina en el contexto mundial”, explicó el dirigente,
con una evidente voz de cansancio.
Y no se llegó a un acuerdo…
Claro, no hubo acuerdo y no se pudo aprobar nada. Los estatutos
continúan como antes de sentarnos a conversar.
¿No hay posibilidades
de una nueva conversación para acercar las partes?
Sí, siempre hay chances de convocar a una nueva Asamblea,
pero el tema pasa por tener en claro qué se busca para el rugby argentino.
El jueves el Consejo Directivo de la UAR aprobó por unanimidad el plan
estratégico, que tenía en uno de sus puntos más importantes
el inicio de la reforma de los estatutos, pero lamentablemente este cambio no
pudo prosperar.
¿Dónde específicamente
está la traba para llegar a un acuerdo?
El gran problema… La URBA, en la última moción
que hizo, planteó la chance de aprobar los últimos 50 artículos
en los cuales había unanimidad, pero en lo que no tenemos acuerdo es
en el tema de la participación y la asignación de los votos. El
Interior promueve un método de cálculo, o sea, en hacer un corte
cada mil, dar un voto por antigüedad de la Unión y dar un voto institucional.
Y…
Y eso baja a Buenos Aires al 23% y el Interior ofrece el 30%
como máximo. Nosotros cumplimos con el acta completa, pero igualmente
no nos pudimos poner de acuerdo.
¿Qué va a suceder
cuando la UAR le comunique a la IRB que no hubo acuerdo?
No sé, pero los canales continúan abiertos para
seguir conversando.
¿Existe alguna fecha oficial
para volver a reunirse?
No, no hay nada de nada.
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