Es cierto, Alumni viene de caer ante el San Isidro Club por 10-3,
pero a pesar de la derrota el team de Tortuguitas volvió a dejar claro,
clarísimo, que ya no es el mismo equipo que, a duras penas y a los tumbos,
logró clasificar al URBA
Top 14.
Hoy por hoy, Alumni marcha tercero en la tabla de posiciones
y, si el asunto cerrara ya, se estaría clasificando a las semifinales.
Pero qué cambió del irregular andar en la primera
parte del año, a éste más sólido, más aguerrido
y, sobre todo, contundente. “Hay otra cabeza, otras ganas, otra
confianza. Fuimos a jugarle de igual a igual al SIC y, si el partido hubiera
terminado en un empate, nadie podría haber dicho nada. Estuvimos tan
cerca…”, le explica Jaime Arocena a Rugby
Fun para comenzar a develar el misterio
de la recuperación.
La mejoría fue muy marcada…
Fuimos ganando confianza y nos empezamos a encontrar como equipo.
Una vez que te lográs ensamblar, las ganas de entrenar son otras; es
como un círculo virtuoso. Además, ya habíamos hecho un
gran laburo físico con los profes de Alumni apuntando a la segunda mitad
del año y ahora se están viendo los frutos.
Y volvieron a ser candidatos…
Acá la verdad es que Alumni es un equipo al que nunca
nadie lo tiene en cuenta. Bah, por lo menos en los medios siempre empezamos
a figurar recién cuando llegamos a una semifinal.
¿Eso molesta?
No, al contrario, estamos acostumbrados y no nos jode. Nunca
nos tienen en cuenta y hace un par de años que venimos molestando; somos
como una mosquita -risas-.
¿Y la mosquita va revolotear
por las semis?
-Risas- Todavía quedan cinco fechas y falta mucho, muchísimo.
Si pudimos revertir la imagen que mostramos en el inicio de la temporada y,
además, logramos plantarnos en la Zanja ante el SIC… vamos a jugarle
con todo al que se nos venga.
|